En el contingente participan cientos de personas provenientes de Guatemala, Honduras, Venezuela, El Salvador, Haití, Cuba, entre otras nacionalidades.
Integrantes de la caravana relatan que la falta de papeles los mantiene en condiciones de precariedad y los expone a abusos laborales, fraudes y violencia en la frontera sur.
La capital del país se ha convertido en el destino inmediato para estas familias, que afirman haber descartado la opción de migrar hacia Estados Unidos.