Migrantes, incluidos salvadoreños, continúan arriesgando sus vidas al cruzar el desierto de Arizona para entrar ilegalmente a Estados Unidos, exponiéndose a temperaturas superiores a 45°C y a la muerte por deshidratación.
El sector de Tucson reporta una drástica reducción, con aproximadamente 20 cruces diarios frente a las cifras más altas de hace dos o tres años, según confirmó la Patrulla Fronteriza.Â
Las autoridades advierten que toda persona detenida será arrestada, detenida y removida de Estados Unidos como parte de las consecuencias implementadas para disuadir el flujo migratorio irregular.Â
Las condiciones climáticas extremas y la falta de agua en la zona desértica siguen siendo la principal causa de decesos entre los viajeros, pese a que el clima se torna «más agradable» en esta temporada.Â