La feligresÃa acude a misa para la imposición de la cruz de ceniza que significa el compromiso de cada uno de comenzar un tiempo de oración, penitencia y renovación espiritual.
Estas cenizas provienen de la quema de los restos de Las Palmas bendecidas el Domingo de Ramos del año anterior, rociadas con agua bendita y aromatizadas con incienso.