
En septiembre del año pasado, el presunto narcotraficante se había declarado inocente de 17 cargos federales relacionados con narcotráfico, lavado de dinero y uso de armas.
A inicios de agosto de este año, el gobierno de Estados Unidos informó a la corte que no pedirá la pena de muerte contra Zambada ni contra Rafael Caro Quintero.
Zambada, considerado uno de los líderes históricos del narcotráfico en México, quedó detenido en julio de 2024 en Texas, a donde, según dice, fue llevado con engaños por Joaquín Guzmán López, uno de los hijos del narcotraficante Joaquín El Chapo Guzmán.