
Ecuador y Estados Unidos negociarán un acuerdo para que el país sudamericano reciba anualmente hasta 300 migrantes en condición de refugiados, según confirmó el gobierno ecuatoriano en el marco de la próxima visita del secretario de Estado, Marco Rubio.
La Cancillería aclaró que se trata de un programa limitado que solo aceptará a personas de nacionalidades específicas, con buen estado de salud y sin antecedentes delictivos.
Esta iniciativa se enmarca en las prioridades declaradas por Washington para la región, las cuales se centran en frenar la migración irregular y contrarrestar la influencia de China, fortaleciendo así la cooperación bilateral en materia de seguridad.