
Durante un concierto, Maluma recorría uno de los pasillos entre los asistentes cuando, en cuestión de segundos, pasó de llevar puesta su gorra a no tenerla. El artista quedó visiblemente sorprendido, pero continuó su trayecto sin interrumpir el show.
La escena ha generado miles de comentarios en redes, donde los fans especulan sobre la identidad del “responsable” y esperan verlo presumir la gorra en algún video. Para muchos, el momento quedó como una anécdota curiosa y un nuevo ejemplo del atrevimiento de algunos asistentes en eventos masivos.