Muchas madres salvadoreñas han debido migrar al extranjero en busca de mejores oportunidades económicas, enfrentando la distancia y el sacrificio de separarse de sus hijos para garantizarles un mejor futuro.
Algunas historias lograron cumplir sus metas, como la de una mujer que tras 22 años en Estados Unidos regresó a El Salvador luego de conseguir una vivienda para su familia, manteniendo siempre la comunicación con sus hijos mediante la tecnologÃa.
Sin embargo, otras migrantes, como una madre que buscó asilo en Suecia tras huir de amenazas de pandillas, debieron retornar al paÃs tras la negativa de refugio, en medio de dificultades emocionales y económicas reconocidas por el Instituto Salvadoreño del Migrante.