
Originaria del sudeste asiático, el mangostán es una de las frutas más llamativas, no solo por su cáscara de color oscuro y por su interior de color claro, sino también por los beneficios que otorga a quienes lo consumen.
Y es que el llamado “rey de las frutas” posee un alto contenido en xantonas, unos compuestos naturales que tienen potentes antioxidantes, antinflamatorios y antimicrobianos.
Junto con esto, esta fruta tropical también es una buena fuente de vitamina C, fibra y minerales, los que favorecen a la digestión, colaboran con el control de la presión arterial e, incluso, ayudan a mantener una piel sana.