
Cuando cumplió 40 años, a Mario Bernal le fueron recetados anteojos para leer. Su vista ya no era la misma y esto no le permitía desempeñarse bien como taxista, oficio que realiza desde hace más de 30 años. Su diagnóstico fue visión cansada y desde entonces tuvo que depender de sus lentes.
Su problema es conocido como presbicia o también llamada vista cansada, una enfermedad que suele aparecer a partir de los 40 años afectando el ojo humano haciendo que pierda la capacidad para enfocar objetos de cerca.
Recientemente la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos aprobó las gotas Vizz que prometen eliminar este problema por al menos 10 horas seguidas. Y aunque resulta ser un tratamiento atractivo, oftalmólogos consideran que su uso debe ser recetado por un profesional; pues hay criterios que se deben cumplir para tener resultados óptimos.
Los efectos secundarios del medicamento, revelados tras estudios clínicos, fueron irritación en el lugar de aplicación, visión borrosa y dolor de cabeza. Debido a esto no es recomendable su uso en personas con miopía o astigmatismo, ya que puede alterar la capacidad para ver de lejos; por lo que hay que tener en cuenta la actividad que se va a realizar.
Y aunque se espera que a partir de octubre estas gotas ya estén a la venta al menos en Estados Unidos, los salvadoreños dicen desconfiar por el momento del fármaco por los efectos negativos que pueda producir; otros lo ven como un avance para lograr solucionar los problemas de visión.
Actualmente se estima que en el mundo unas 1,800 millones de personas sufren de presbicia o visión cansada; cifra que podría incrementar a 2,100 millones en 2030, según proyecciones de la Organización Mundial de la Salud.