
La Ceiba revela el origen de la baleada, platillo que consiste en una tortilla de harina de trigo rellena tradicionalmente con frijoles refritos, queso rallado y mantequilla.
Su nombre curioso proviene de una leyenda urbana donde una vendedora sobrevivió a una balacera y continuó comercializando estas tortillas.
Este ícono culinario admite múltiples variantes con ingredientes adicionales como huevo, aguacate o carnes que adaptan su sabor al gusto del consumidor.