
Hiroshima guardó un minuto de silencio este 6 de agosto al cumplirse 80 años del lanzamiento de la bomba atómica que mató a 140.000 personas.
Sobrevivientes relatan cómo el «Little Boy» convirtió la ciudad en un infierno de fuego y radiación, mientras advierten que su generación se extingue y con ella, la memoria viva del horror.
Con el mundo en alerta por el aumento de arsenales nucleares, Rusia y Estados Unidos, poseen el 90% de las ojivas, Japón insiste en liderar el desarme global bajo sus principios no nucleares.