Comerciantes de pupusas aseguran que, hasta el momento, el incremento en los precios de la materia prima no ha impactado directamente en la elaboración de este platillo caracterÃstico de El Salvador. Sin embargo, expresan preocupación por los conflictos internacionales, ya que estos podrÃan repercutir en la economÃa del paÃs y eventualmente obligarlas a ajustar el precio de las pupusas.
En El Salvador se consumen aproximadamente un millón de pupusas al dÃa, y uno de los principales epicentros de su preparación es Olocuilta, reconocido como la cuna de las pupusas de arroz. Este lugar destaca no solo por la gran cantidad de pupuserÃas, sino también por el sabor inconfundible que ha convertido al distrito en un referente gastronómico.
Olocuilta se ha vuelto una parada obligatoria para los hermanos lejanos que regresan al paÃs, para los turistas que visitan el territorio y también para familias que llegan desde distintos puntos del interior en busca de este tradicional platillo.
Desde las seis de la mañana hasta la medianoche, muchos de estos establecimientos mantienen sus puertas abiertas. Y aunque la economÃa del paÃs atraviesa constantes subidas y bajadas, los comerciantes de la zona aseguran que la visita de la clientela se ha mantenido constante.