
Al entrar en vigencia el nuevo impuesto a las remesas, aprobado por el senado de Estados Unidos, se estima que El Salvador podría dejar de recibir al menos 82 millones de dólares en ingresos. Esta cifra, según un experto en temas migratorios, refleja el posible impacto económico que tendría esta medida en el país.
Para los migrantes que carecen de documentación que les permita residir legalmente en Estados Unidos, la situación se ha vuelto cada vez más difícil, especialmente tras las redadas masivas realizadas en los últimos meses.
El gobierno de Donald Trump ha sido claro en su postura de no aceptar más inmigrantes. En esa línea, la administración ha construido una nueva prisión, rodeada de caimanes y ubicada en medio de la nada, como una estrategia para disuadir a quienes intentan migrar. La medida envía un mensaje contundente a quienes buscan ingresar a Estados Unidos de manera irregular.
Trump ha impulsado además de deportaciones, iniciativas como negar el derecho a la ciudadanía por nacimiento para los migrantes, tramitar revocaciones para ciudadanos que por cualquier anomalía haya conseguido la naturalización, entre otras políticas.