
La inteligencia artificial está siendo usada como terapia para depresión y ansiedad, especialmente por jóvenes que buscan respuestas rápidas en ChatGPT.
Sin embargo, el psicólogo Carlos Regalado, advierte que estas herramientas carecen de empatía y seguimiento personalizado, esenciales en un proceso terapéutico real.
En tanto, algunos usuarios abandonan la IA al recibir respuestas repetitivas, los expertos insisten en que solo debe ser un complemento, no un reemplazo de la atención profesional.