
Álvaro Uribe, expresidente de Colombia, ha sido sentenciado a 12 años de prisión domiciliaria por los delitos de soborno y fraude procesal, según la jueza Sandra Heredia, quien dictaminó una pena de aplicación inmediata.
Además, la jueza ordenó que el exmandatario cumpla su condena en su finca en Rionegro, Antioquia, bajo estricta vigilancia, y además, fue inhabilitado para ejercer cargos públicos por ocho años.
Esta sentencia, que incluye una multa de 2.425 salarios mínimos, ha generado una fuerte reacción tanto de sus seguidores como de sus detractores.