
Los feligreses católicos inundan el centro histórico de San Salvador para adquirir recuerdos alusivos al Divino Salvador del Mundo, fusionando devoción y tradición.
Desde rosarios hasta imágenes de cerámica, estos artículos, con precios desde $1, representan un legado espiritual para familias como la de Jesús, quien este año honra la memoria de su difunta esposa manteniendo su rutina anual.
Expertos señalan que esta práctica refuerza la identidad cultural en un país donde el 45% de la población se declara católica practicante.