
La industria acuícola brasileña enfrenta su mayor desafío en décadas tras el anuncio de Donald Trump de imponer aranceles del 50% a las exportaciones de tilapia, langosta y otros productos marinos a partir del 1 de agosto. Según la Asociación Brasileña de Acuicultura (Peixe BR), esta medida podría:
Reducir en $270 millones los ingresos anuales por exportaciones
Forzar el cierre de 300 piscifactorías en el primer semestre
Dejar sin empleo a 150,000 trabajadores directos
Los estados de Ceará, Bahía y Paraná -principales productores- ya preparan planes de contingencia.