Es el caos de la mañana, antes de las 5:00 am en las paradas de buses, las primeras filas de usuarios del transporte público comienzan a formarse, mientras los vendedores instalan sus puestos contrareloj, así inicia la jornada diaria para miles de salvadoreños.
A las 6:00 am las rutas circulan con alta demanda, para al algunos abordar la unidad en el primer intento es casi imposible.
A las 6:30 el tráfico se intensifica a la circulación del transporte colectivo se suman más vehículos particulares y rutas escolares, generando los primeros congestionamientos en arterias principales, Douglas viaja todos los días desde Apopa hacia la Ceiba de Guadalupe, como muchos prefiere madrugar para evitar este escenario.
Para los vendedores instalados en las cercanías de paradas de autobuses, estas primeras horas representan una parte fundamental de sus ingresos.
A las 6:45, frente a los centros escolares se observa otro escenario, madres y padres de familia dejan a sus hijos antes de dirigirse a sus lugares de trabajo, un cambio en la rutina antes de salir de casa podría comprometer su hora de llegada.
A las 7:15 de la mañana el flujo de peatones y el transporte público alcanza su punto más crítico. El panorama se repite de lunes a viernes.
Las horas de mayor circulación se registran entre las 5:30 y las 8:00 de la mañana. Ante este escenario, planificar los traslados con anticipación, salir con tiempo extra y respetar las normas de tránsito son medidas clave para disminuir riesgos y evitar retrasos.