
Las emociones intensas no solo afectan la mente, sino también el cuerpo, especialmente el estómago.
Flor Ventura, especialista en psicología positiva, explica que el estrés o la ansiedad pueden provocar gastritis emocional, náuseas e incluso vómitos. Aunque estos síntomas suelen ser temporales, ignorarlos puede agravar problemas digestivos.
Estudios revelan que el 60% de los trastornos gastrointestinales tienen un componente psicológico. Por eso, los expertos recomiendan consultar a un médico si el malestar persiste, para descartar otras causas.