
El puré de papas, clásico de la cocina casera, alcanza su versión perfecta cuando se usan variedades harinosas como la papa blanca o amarilla, que absorben mejor la leche y mantequilla.
Chef recomienda cocinarlas con piel para evitar que se empapen de agua, pelándolas solo después de hervidas cuando están aún calientes.
Un truco profesional: pasarlas por un tamiz en lugar de usar licuadora para evitar la textura gomosa. Este acompañamiento versátil eleva cualquier plato principal cuando se prepara con estas técnicas sencillas pero cruciales.