
El Salvador enfrenta un crítico déficit en granos básicos, importando el 44% del maíz que consume desde agosto de 2024.
Con una producción local de solo 10 millones de quintales frente a una demanda de 18 millones, el país gasta $25 millones anuales en frijol nicaragüense.
La Cámara Agropecuaria atribuye la crisis a la reducción de áreas cultivadas por falta de mano de obra, mientras el Ministerio de Agricultura impulsa un plan para sembrar 500 manzanas adicionales de frijol con incentivos a productores.