La esperanza de vida en El Salvador ha superado los 75 años en 2025, de acuerdo con datos del Banco Central de Reserva, lo que representa un progreso significativo en comparación con décadas anteriores, cuando el promedio era de 45 años. Para 2050, la proyección se acerca a los 80 años. Los avances en la medicina, la seguridad y la tecnología son los responsables de este fenómeno, según especialistas.
Mientras la población vive más años, el país también registra una disminución en la fecundidad. Según resultados recientes del Censo de Población y Vivienda 2024, la tasa global de fecundidad se redujo a 1.3 hijos por mujer, una caída considerable frente a los 2.8 hijos por mujer registrados en 2007. Cifras que muestran un cambio en la estructura poblacional.
En el país existe una mayor proporción de población en edad de trabajar y una menor carga de dependientes. La relación de dependencia en 1965 era de 97.4 personas por cada 100 en edad productiva; bajó a 48 en la actualidad, marcando una nueva etapa demográfica para El Salvador.
Según el Censo de Población 2024, el número de miembros por hogar se ha reducido de 4.1 en 2007 a 3.1 en 2024, lo que significa que las familias en el país son más pequeñas.