
El cambio climático podría obligar a 216 millones de personas a migrar dentro de sus propios países para 2050, de estos 17 millones corresponden a América Latina.
Actualmente en el corredor seco centroamericano viven alrededor de 10,5 millones de personas, que incluye El Salvador, Honduras y Guatemala, una zona donde las sequías han reducido la producción agrícola.
En el territorio salvadoreño, actualmente la sequía ha afectado a muchas familias, incluso, organizaciones han identificado sectores donde algunas personas han expresado la intención de migrar debido a estas condiciones climáticas.
Pronósticos de la Organización Meteorológica Mundial indican una probabilidad cercana al 100% que el niño persista hasta febrero de 2027. Lo que podría complicar la situación de las familias por el impacto de la sequía, algo preocupante señala una de las investigadoras del instituto para las mujeres en la migración.
Por ello es clave tomar acciones urgentes sostiene la especialista en temas migratorios.
La Organización Internacional para las Migraciones solicitó recientemente 110 millones de dólares para proteger a 4,9 millones de personas de los potencialmente graves efectos del fenómeno el niño, incluidas sequías, inundaciones y calor extremo.