La manipulación de imágenes de una persona mediante inteligencia artificial, con el objetivo de afectar su imagen o reputación, puede constituir un delito. Estas prácticas se observan con frecuencia en redes sociales como X, poniendo en riesgo la integridad, dignidad y seguridad de las personas afectadas.
Las mujeres son las principales víctimas de la creación y difusión de imágenes falsas generadas con inteligencia artificial, lo que representa una vulneración directa a sus derechos. Emily, una joven usuaria frecuente de aplicaciones de IA, considera que la facilidad de uso de estas herramientas también las vuelve peligrosas, ya que algunas personas las utilizan para dañar la imagen de mujeres sin su consentimiento.
Este tipo de acciones puede generar graves afectaciones psicológicas en las víctimas, sostiene Ima Guirola, representante de CEMUJER, quien advierte sobre el impacto emocional y social que conlleva la exposición de contenido falso o manipulado.
Si bien la Ley de Delitos Informáticos y Cibernéticos establece sanciones para este tipo de conductas, especialistas señalan que aún existen vacíos legales cuando se trata específicamente del uso de inteligencia artificial, por lo que consideran necesarios ajustes y reformas a la normativa vigente.
Asimismo, la creación y difusión de los llamados “memes” también puede ser motivo de denuncia cuando estos afectan la moral y dignidad de una persona. Dependiendo del contenido, estas acciones pueden configurar delitos como difamación u otras faltas contempladas en la ley.