
Los hechos ocurrieron en la montaña Canfield, a poca distancia de una popular área recreativa.
Según las autoridades Wess Roley vivía en su vehículo, en su momento quiso convertirse en bombero y sólo había tenido encuentros menores con la policía de la zona.
Roley había provocado un incendio usando pedernal y los bomberos que acudieron al lugar se encontraron en medio de un tiroteo. El sospechoso se quitó la vida poco después del ataque.