
Una estructura criminal robó al menos $115 mil a 20 víctimas en El Salvador mediante hackeo de cuentas bancarias, suplantación de entidades financieras y clonación de chips telefónicos.
Los implicados, ahora bajo arresto, accedían a datos sensibles con mensajes falsos y llamadas fraudulentas, logrando incluso retiros sin tarjeta en montos bajos para evitar alertar a los afectados.
Entre los casos más graves, una persona perdió $20 mil tras el robo de sus credenciales, que también fueron usadas para gestionar préstamos no autorizados.