
La creencia de que la luna influye en el crecimiento del cabello proviene de tradiciones ancestrales que vinculan las fases lunares con procesos biológicos.
Según esta teoría, cortar el pelo en luna creciente acelera su crecimiento, mientras que en luna menguante lo fortalece aunque crezca más lento.
La luna llena brindaría volumen, y la luna nueva sería ideal para cambios radicales. Aunque no hay evidencia científica, muchos siguen este ritual buscando resultados mágicos en su melena.