La maratonista salvadoreña Tania García comenzó en el básquetbol a los seis años gracias al ejemplo de su papá y nunca abandonó la actividad física, ni siquiera después de ser madre en 2001.
Su hija creció en las orillas de las canchas dentro de un porta bebé mientras su esposo e hijos mayores la apoyaban como cuidadores.
García asegura que el deporte es pasión y que el día tiene 24 horas para encontrar aunque sean 20 minutos para ejercitarse, algo difícil pero posible cuando hay objetivos claros.