El tráfico prolongado en El Salvador afecta críticamente la salud y calidad de vida de conductores y pasajeros, quienes pierden hasta seis horas diarias en embotellamientos.
Roberto, conductor de la ruta 205 Sonsonate-San Salvador con 20 años de experiencia, duerme menos de cinco horas nocturnas debido a jornadas que inician a las 2:00 a.m.
Según usuarios, semáforos mal sincronizados en Bulevar Venezuela y el parque vehicular de 1.9 millones de automotores agravan la crisis, mientras expertos alertan sobre riesgos de enfermedades cardiovasculares y depresión por estrés crónico.