17 miembros de una estructura acusados por tráfico ilegal de personas fueron condenados hasta por 178 años de cárcel, luego de que se comprobara que trasladaron a 82 víctimas de forma irregular a Estados Unidos poniendo en riesgo su integridad física.
La Fiscalía demostró que dicha red operaba desde Ahuachapán y utilizaba puntos ciegos en la frontera Las Chinamas y el Río Paz para evadir los controles migratorios y cruzar ilegalmente a las personas hacia el país norteamericano. Entre las victimas hay adultos, niños y jóvenes.
La principal condena es la de Celedonia Esmeralda Jerez a 178 años de cárcel, seguido por Jefferson Morán Cortez a 142 años de prisión y Salvador Armando Pérez sentenciado a 901 años de cárcel. El resto de integrantes recibieron penas de entre los 17 a 51 años de cárcel.
De acuerdo con la Fiscalía, estas personas fueron procesadas por los delitos de tráfico ilegal de personas y agrupaciones ilícitas.