
A 50 años de prisión fue condenado Ángel Antonio Rodríguez por el delito de feminicidio agravado en perjuicio de su expareja.
Según datos de la Fiscalía General de la República, los hechos ocurrieron en San Salvador el 31 de enero de 2025. La víctima había manifestado al imputado su decisión de terminar la relación sentimental; ante ello, el sujeto planificó el asesinato y la siguió durante su rutina matutina hasta llegar a la vivienda de la mujer.
Al llegar al lugar, el imputado sacó de su mochila un arma blanca tipo corvo, con la cual la lesionó en repetidas ocasiones hasta causarle la muerte. Posteriormente, intentó alterar la escena del crimen y huyó.
En otro caso, José Joaquín Segura Méndez y Oscar Armando Mendoza Zetino fueron condenados a 20 años de prisión por el tribunal primero de sentencia de Santa Ana, tras ser encontrados culpables del asesinato de una mujer en la finca San Antonio, cantón San Luis La Planta, en Santa Ana.
De acuerdo con el informe fiscal, el 31 de octubre de 2021 los sujetos llegaron a la vivienda de la víctima, la privaron de libertad y la trasladaron a un cultivo de pepinos ubicado aproximadamente a 200 metros de la casa. Minutos después, regresaron sin la mujer, registraron la vivienda y se retiraron del lugar.
En otro proceso judicial, el tribunal de sentencia de Chalatenango condenó a Elmer Alexander Clavel Bonilla a 15 años de prisión y al pago de $5,000 en concepto de responsabilidad civil por abusar sexualmente de una niña de nueve años en 2020, en el municipio de Chalatenango Sur.
Según las investigaciones de la Fiscalía, la menor quedó huérfana a los cinco años y fue a vivir con una tía, en cuya vivienda también residía el condenado. Cuando la niña cumplió nueve años, el imputado abusó de ella y posteriormente la amenazó para que no revelara lo ocurrido.
En 2024, una familiar llegó de visita a la vivienda. Al ganarse su confianza, la menor le relató los hechos. La pariente la retiró del lugar y la acompañó a interponer la denuncia.
Asimismo, Marcos Henry Herrera Aguiñada fue condenado a 103 años de prisión y al pago de $2,000 en concepto de responsabilidad civil, tras ser declarado culpable de los delitos de violación agravada en menor o incapaz en modalidad continuada, agresión sexual agravada y corrupción de menores e incapaces agravada, en perjuicio de una adolescente y una menor.