
Uno de los imputados es Oscar Chávez quien recibió una condena de 68 años por quitarle la vida a 3 víctimas.
Ariel Canales también fue condenado a 38 años de prisión por asesinar a una persona con un arma de fuego, en San Francisco Gotera.
Estos sujetos operaban desde el 2013 principalmente con extorsiones, homicidios y venta de droga. Esto con el fin de generar dinero para cumplir objetivos de interés para la pandilla.