
Estas ríobardas sirven como una barrera de protección para que la basura no llegue hasta las playas, ya que de lo contrario son toneladas de residuos los terminan en el mar, generando altos niveles de contaminación y daños para el ecosistema acuático.
Una de las primeras ríobardas instaladas, se encuentra en estero de El Tunco, donde han quedado acumulados una gran cantidad de desechos, los cuales posteriormente son retirados por el Ministerio de Obras Públicas y recolectores El Salvador, ya que se mantiene un monitoreo constantemente a través de cámaras de vigilancia.
De la basura que llega a las playas, la mayoría son plásticos, los cuales no solo contaminan, sino que provocan la muerte de muchas especies marinas.
La playa El Tunco es una de las preferidas de los turistas nacionales y extranjeros, por lo que los comerciantes dicen que es necesario que estos espacios públicos permanezcan limpios debido a su alta demanda.
Muchos de los turistas vienen a disfrutar de las olas que caracterizan a la playa El Tunco, los surfistas, dicen que es fundamental que las costas salvadoreñas se mantengan libres de basura para que puedan practicar su deporte sin ningún riesgo.
Otra de las ríobardas ha sido instalada en Acajutla, Sonsonate, uno de los puntos afectado muchas veces por la acumulación de basura.