
Aunque la economía china creció un 5,2% en el segundo trimestre, el ministro de Comercio advirtió que el escenario global, marcado por aranceles estadounidenses y cadenas de suministro tensionadas, exige medidas urgentes para evitar un frenazo en la segunda mitad del año.
Pese a que el gobierno asegura contar con herramientas para responder a las perturbaciones, analistas destacan que la debilidad del consumo interno y la incertidumbre comercial podrían lastrar el crecimiento, especialmente tras la tregua frágil con Estados Unidos en mayo.
Asimismo, el ministro reconoció que las disputas ya han dañado gravemente la cooperación bilateral, lo que agrega presión a un panorama ya complejo.