
Una caravana de migrantes partió hacia el norte de México con el objetivo de regularizar su situación y gestionar visas laborales en Canadá o Europa.
Según testimonios, muchos son profesionales que enfrentaron empleos explotadores y rechazos de asilo, mientras las políticas de deportación acelerada de Donald Trump cerraron sus opciones en Estados Unidos.
Organizaciones advierten que el trayecto implica riesgos como violencia de género y trata, agravados por la saturación en albergues y la desconfianza hacia las autoridades migratorias