
De acuerdo con la Fiscalía, los imputados invitaban a las víctimas a trabajar por medio de internet e invertir dinero a través de enlaces falsos; además vendían bienes y servicios en plataformas digitales.
Los acusados pedían cantidades de dinero que oscilaban entre los 200 y 2,800 dólares. En total, estas personas habrían estafado la suma de 17,000 dólares.