Al menos 40 personas murieron en una semana por un brote de cólera en Darfur, región occidental de Sudán, en medio del conflicto entre el ejército y las Fuerzas de Apoyo Rápido.
Médicos Sin Fronteras (MSF) reportó más de 2.300 pacientes atendidos, mientras la Organización Mundial de la Salud (OMS) contabiliza cerca de 100.000 casos desde julio.
La guerra ha desplazado a miles, limitando el acceso a agua limpia y aumentando el riesgo de contagio.
UNICEF advirtió que más de 640.000 menores de cinco años están en peligro en el norte de Darfur.