
Durante un concierto en Estados Unidos, Beyoncé sufrió un susto cuando la plataforma en forma de auto en la que se elevaba sobre el escenario pareció desestabilizarse.
La cantante, al notar que el vehículo no descendía como estaba previsto, quedó suspendida en el aire frente a miles de asistentes.
Por motivos de seguridad y visiblemente preocupada, pidió detener el espectáculo para entender lo que estaba ocurriendo con el mecanismo.